Gestión de Calidad: ISO 9001

Gestión de Calidad: ISO 9001

La certificación de calidad ayuda a las empresas a tener un mayor control en sus procesos, reducir costes de no-calidad, optimizar tiempos y aumentar su productividad, además de evaluar y minimizar riesgos. También favorece el acceso de la compañía a nuevos mercados y fomenta las relaciones de confianza con nuevos clientes y proveedores.

La calidad es un factor estratégico para poder acceder a los mercados en todos los ámbitos geográficos y sectoriales. ISO 9001 es el modelo respecto del cual, cientos de miles de organizaciones de todo el mundo referencian sus sistemas de gestión de la calidad.
La certificación por parte de una entidad de certificación y con personal técnico altamente cualificado, añade un valor adicional al incremento de competitividad en las organizaciones, que la propia adopción del modelo ISO 9001 ya proporciona con sus requisitos

EL ESTANDAR ISO 9001
ISO 9001 es el estándar de calidad común reconocido en todos los sectores de actividad a nivel internacional. Es el modelo más utilizado en las relaciones cliente/proveedor nacionales e internacionales. Pertenece a la familia ISO 9000 y permite demostrar públicamente el compromiso de una organización con la calidad de su producto o servicio.

Es el lenguaje universal en este tipo de intercambios en una multitud de sectores y tiene una especial importancia para las PYMES, ya que les permite demostrar su capacidad para cumplir con las necesidades de sus clientes y proveedores.

Este modelo, cuyas primeras ediciones solo eran utilizadas por las grandes empresas industriales, ha ido evolucionando en sucesivas revisiones adaptándose a las necesidades de todo tipo de entidades, incluyendo PYMES y otras organizaciones y también ampliando su aplicación a la totalidad de sectores de actividad

La revisión del año 2000 supuso un gran avance al pasar su objeto del aseguramiento de la calidad a la gestión de la calidad en la organización. Se introdujo una clara orientación a la satisfacción de los clientes y a la gestión de los procesos y todo ello con un enfoque hacia la mejora continua.

Incidiendo en esa línea aparece la revisión de 2015. Se han reducido los requisitos que podrían ser considerados como "burocráticos" y se potencia aún más el enfoque hacia la gestión eficiente, el análisis del contexto en el que las empresas desarrollan sus actividades y la consideración de los riesgos asociados.

A esto se une la adopción de una estructura de ciclo de mejora, que será la utilizada por todos los modelos de gestión, lo que facilitará la integración de; otros aspectos como los ambientales, de seguridad y salud en el trabajo, de responsabilidad social, etc.

ISO (International Standard Optimization) modificó el estándar ISO 9001:2008 de Sistemas de Gestión de Calidad el 15 de septiembre de 2015 para mejorar algunos aspectos de la versión de 2008 como el énfasis en el liderazgo o las partes interesadas. Además, esta nueva versión también incorpora cambios estructurales.

ISO 9001:2015 está desarrollada en base a una estructura de alto nivel. Se trata de un conjunto de 10 cláusulas que comparten todas las normas de sistemas de gestión ISO y que las dota de una misma estructura. Las nuevas normas con estructura de alto nivel disponen de un texto unificado que es común en cada estándar y un texto específico para cada sistema de gestión.

La utilización de esta nueva estructura reporta unos beneficios significativos para las empresas como:

(a) Facilita la lectura y comprensión del estándar gracias a su adecuación a un lenguaje más accesible.
(b) Ayuda a integrar otros sistemas de gestión puesto que todos cuentan con la misma disposición general: introducción, alcance, referencias, normativas, términos y definiciones, contexto de la organización, planificación, soporte, operación, evaluación de desempeño y mejora.
(c) Permite que la empresa se anticipe a los cambios.
(d) Motiva a las organizaciones a mejorar su desempeño.

El estándar ISO 9001 presenta múltiples beneficios para las empresas. Es una herramienta para detectar aquellos aspectos en el ámbito de la calidad que la empresa puede mejorar. Busca, en definitiva, la excelencia de las organizaciones. La implantación de ISO 9001 beneficia a las empresas a nivel interno y externo.

A nivel interno:
Identificar y tratar los puntos débiles de la empresa gracias a la evaluación de riesgos asociados a procesos.
Aumentar la productividad debido a un mayor control en sus procesos.
Reducir significativamente los costes de no calidad.
Mejorar la relación entre departamentos gracias a la implicación necesaria tanto de la dirección como del personal en el sistema de calidad.

A nivel externo:
Desarrollar una ventaja competitiva frente a su competencia.
Mejorar la imagen de calidad de su empresa.
Aumentar la confianza a sus clientes y usuarios.
Impulsar el acceso a nuevos mercados.

OBTENCIÓN DEL CERTIFICADO ISO 9001 Y USO DE LA MARCA
Una vez superado el proceso de auditorías, si el sistema de gestión de la calidad implantado en su organización se adecua a la norma ISO 9001:2015, su empresa obtendrá un certificado de calidad que podrá utilizar como prueba de conformidad con esta norma durante el periodo de vigencia del certificado.
Además, su empresa quedará registrada en el directorio de empresas certificadas. De este modo sus clientes y proveedores podrán comprobar de forma rápida y sencilla la validez de sus certificados.
La certificación también comporta el derecho a uso de la marca de certificación, que podrá usar en su papelería o en sus vehículos de acuerdo con las normas de uso de la misma que podrá encontrar en nuestros procedimientos de certificación y manual de uso de la marca.

¿QUÉ TIPO DE EMPRESAS PUEDEN CERTIFICAR ISO 9001?

Este estándar internacional puede aplicarse a cualquier empresa independientemente del sector al que pertenezcan o al tamaño que tengan. La implantación del estándar ISO 9001 se recomienda sobre todo a empresas que buscan la excelencia en el ámbito de la calidad, el aumento de la confianza a sus clientes a nivel global y el acceso a nuevos mercados